El hidrógeno renovable se convertirá en un recurso clave para reducir las emisiones de la industria y promover la movilidad sostenible, ya que ofrece una amplia gama de usos, que van desde su utilización directa como combustible desplazando parcialmente el uso de combustibles fósiles, hasta la utilización como materia prima para la creación de combustibles sintéticos, o como fuente de almacenamiento de energía proveniente de fuentes renovables. La medida contempla su utilización como combustible dual en equipos estacionarios en la industria. Medida aplica a industrias varias, minas varias, azúcar, cemento, hierro, pesca, salitre, siderurgia y papel y celulosa, con meta de participación del 9,4% al año 2050.